La decisión de no tener hijos La decisión de no tener hijos, así como la de tenerlos, es acertada si obedece a una motivación bien fundamentada. Un hijo cambia por completo la vida individual y la relación de pareja. Por lo mismo, se trata de un asunto que solo cada persona puede dilucidar y lo mejor es que lo haga reflexivamente y sin presiones de ningún tipo. Un hijo proporciona sentimientos que ningún otro vínculo despierta tan profundamente. También implica compromisos irrenunciables que duran para siempre, a menos si queremos ser buenos padres. No todo el mundo se siente listo para esas experiencias tan profundas con otro ser humano, por lo que la decisión de no tener hijos sería la correcta. Insistimos en que lo que hace acertada o desacertada esa decisión son las motivaciones. Pese a esto, es inclusive probable que se esté incrementando la decisión de no tener hijos como mecanismo de adaptación a un mundo con condiciones hostiles. La sobrepoblación...
Los Pros de formar una familia Tapper señala que si bien los costos son altos, existe una gran ventaja de ser padre siendo joven: una de ellas se relaciona con la posibilidad de pensar en el futuro y que, en 20 años, estos padres tendrán un hijo que estará a punto de abandonar la casa, mientras ellos hasta ahora están en la década de los 40. Eso se traduce en que la pareja puede hacer un esfuerzo para concentrarse en ahorrar y trabajar para su periodo de pensión o jubilación. Otro aspecto que sugiere Tepper es que a los 20 años probablemente el puesto que está ocupando no requiere de grandes responsabilidades, ni demande mucho tiempo de su parte, por lo que podrá tener más disponibilidad para la crianza de sus hijos, que si lo hiciera a los 35 o 40. Y un último factor está relacionado con la salud, ya que luego de los 30 años pueden presentarse mayores riesgos en este campo que pueden traducirse en una atención más especializada la que, por supuesto, tambié...